Diabetes gestacional en el embarazo

Lo que necesitas saber sobre la diabetes gestacional. Esta complicación del embarazo es más común de lo que piensas. Entérate quién tiene riesgos de padecerla, cómo se detecta y qué se puede tratar.

 

Durante años los médicos creyeron que la diabetes gestacional afectaba al 3-5% de la totalidad de los embarazos, pero nuevos criterios de diagnósticos más rigurosa han puesto el número cerca del 18%. Este trastorno, que puede afectar a cualquier mujer embarazada, por lo general se desarrolla en su segundo trimestre, entre las semanas 24 y 28, y por lo general se soluciona después de que nace el bebé. Si es tratada y manejado correctamente durante el embarazo, “no hay ninguna razón para que no des a luz a un bebé muy saludable”, dice Patricia Devine, MD, perinatología en el New York-Presbyterian Hospital de la ciudad de Nueva York. Pero si la enfermedad no es tratada, o no se controla cuidadosamente, puede ser perjudicial tanto para la madre como para su hijo. Consulta nuestra guía de sus factores de riesgo, síntomas y opciones de tratamiento.

 

¿En qué consiste la diabetes gestacional?

 

La diabetes gestacional o es una diabetes que se diagnostica durante el embarazo en una mujer que previamente no tenían la enfermedad. Esto se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina para regular el azúcar en sangre de manera eficiente. “Una hormona producida por la placenta hace que una mujer sea esencialmente resistente a su propia insulina”, explica la Dra. Devine.

 

¿En qué se diferencia esta diabetes de la tipo 1 o 2?

 

La diabetes gestacional afecta sólo a mujeres embarazadas. Las personas que tienen diabetes tipo 1, a veces conocida como diabetes juvenil, por lo general nacen con ella. La diabetes tipo 2 representa el 95% de los casos de esta enfermedad en los EE.UU; se desencadena en la adultez a partir de factores del estilo de vida de la persona, como la obesidad o la falta de actividad física.

 

¿Cuál es la causa de la diabetes gestacional?

 

No está claro por qué algunas mujeres desarrollan el trastorno y otras no. Se cree que es la predisposición genética, problemas como la obesidad antes del embarazo, y/o factores de comportamiento como la dieta y hábitos de ejercicio pueden contribuir a su desencadenamiento.

 

¿Tienes riesgo de contraerla?

 

Aunque la enfermedad puede afectar a cualquier mujer encinta, hay varios factores que podrían incrementar las probabilidades de desarrollarla. Algunos de ellos son:

 

  • Tener más de 25 años
  • Historial familiar de diabetes
  • Obesidad previa al embarazo
  • Historial de dar a luz bebes grandes (más de 4 kilos)
  • Presión alta
  • Exceso de líquido amniótico (polihidramnios)
  • Historial de aborto involuntario o muerte fetal no explicada
  • Historial de diabetes gestacional
  • Ser afroamericano, hispano, indio americano, nativo de Alaska, Hawái o de una isla del Pacífico.

 

¿Si ya has tenido la enfermedad cuáles son las posibilidades de tenerla nuevamente?

 

Si has tenido diabetes gestacional en un embarazo anterior tienes una probabilidad del 60% de desarrollarla de nuevo, de acuerdo con la Asociación Americana de Diabetes. Por otro lado, la mitad de las mujeres con antecedentes de la enfermedad desarrollan diabetes tipo 2 dentro de los 10 años de haber tenido diabetes gestacional, por lo que es importante mantener un buen ejercicio y hábitos alimenticios después nace tu hijo.

 

¿Cuáles son sus síntomas?

 

Muchas mujeres con diabetes gestacional no tienen ningún síntoma o si los tienen son muy leves. Ellos incluyen fatiga, sed excesiva, visión borrosa, micción frecuente, pérdida de peso a pesar de un aumento de apetito, náuseas y vómitos.

 

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

 

Aproximadamente en la semana 20 a las mujeres embarazadas se les hace un examen estándar de glucosa que consiste en ingerir una sustancia concentrada de glucosa y la medición de los niveles de azúcar en la sangre una hora después. Si se detectan niveles elevados se realizará un examen de tolerancia a la glucosa más completo, lo que implica tener una noche de ayuno, beber otra bebida de glucosa y hacerse más análisis de sangre.

 

¿Cuál es su tratamiento?

 

Tu médico recomendará la modificación de tu dieta, así como la limitación de los hidratos de carbono, además de hacer ejercicio regular, con el fin mantener la enfermedad bajo control de forma rápida, y normalizar los niveles de azúcar en la sangre. Sin embargo, a algunas mujeres se les puede pedir pruebas diarias de glucosa y un tratamiento más intensivo, como el de inyecciones de insulina.

 

¿Cómo la enfermedad afecta al bebé en desarrollo?

 

Puedes ayudar a minimizar las probabilidades de tu bebé desarrolle complicaciones por medio del manejo cuidadoso de la diabetes. La enfermedad puede causar que el recién nacido tenga un sobrecrecimiento (más de 9 libras), lo que puede terminar en un parto traumático en el que su niño o niña podría sufrir algún daño. Tener un bebé muy grande también aumenta dramáticamente las probabilidades de que se necesite realizar una cesárea. Otros problemas potenciales para el bebé incluyen hipoglucemia (tener baja azúcar en la sangre), ictericia, alteraciones electrolíticas, convulsiones o problemas respiratorios debido a tener pulmones inmaduros (llamado síndrome de dificultad respiratoria). Por otra parte, un nuevo estudio publicado por la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine declara que los niños nacidos de madres con diabetes gestacional tienen el doble de probabilidades de entrar en los criterios del Déficit de Atención e Hiperactividad a los 6 años, en comparación con aquellos cuyas madres no desarrollaron la enfermedad. Además, también pueden estar en riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 cuando crezcan.

Por Guadalupe De La Cruz

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