Los síntomas de la dentición

Que el bebé babee, llore o se hale las orejas son algunos de los signos de que sus dientes están en camino. Uno puede no tener ninguna certeza del momento en que el hada de los dientes va a llegar de visita, pero algunos signos indican que está en camino. El tipo y severidad de estos signos varía según el bebé: algunos sufren molestias y lloran todo el tiempo; otros no parecen darse cuenta siquiera de que la boca se les está llenando de dientes. Lo más común, sin embargo, es que el bebé manifieste uno de los siguientes signos (¡algunos de los cuales pueden aparecer hasta 2 ó 3 meses antes de que los dientes salgan!):

12 signos de la dentición en los bebés

  1. Babeo: es difícil de creer que tanto líquido pueda salir de la boquita de un bebé, pero la dentición estimula la saliva y ésta puede empezar a producirse desde las primeras 10 semanas hasta los 3 ó 4 meses de edad.
  2. Irritación facial o en el mentón: cuando el bebé produce demasiada saliva, puede sufrir irritaciones alrededor de la boca o en el mentón (incluso en el cuello) por el contacto con la saliva. Limpie la saliva del niño para evitar este problema; si ya apareció la irritación, humecte con una crema delicada.
  3. Tos: toda esa baba puede poner al bebé a toser (¡hasta un adulto se atragantaría con toda esa saliva!). No hay que preocuparse siempre y cuando el bebé no tenga síntomas de resfriado o alergias.
  4. Mordidas: la presión de los dientes en desarrollo dentro de las encías es molesta para el bebé, por lo que él arremete con una contrapresión: mordiendo. En la época de la dentición un bebé empieza a morder todo lo que se le atraviese, desde el chupón y los juguetes hasta los dedos y los próximamente adoloridos pezones de la madre (si lo amamanta).
  5. Dolor: la inflamación de las delicadas encías de los bebés puede provocar un terrible dolor en algunos de ellos, mientras que otros bebés pueden no sentir casi ninguna molestia. Los primeros incisivos y las muelas suelen ser los más dolorosos, aunque la mayoría de los bebés se acostumbra a la dentición y no muestra demasiada incomodidad.
  6. Irritabilidad: al bebé le duele la boca cuando le salen dientes, y no es sorprendente que se ponga de mal humor también. Algunos bebés pueden estar irritables por un par de horas, mientras que otros pueden estarlo durante días o hasta semanas.
  7. Rehusarse a la alimentación: cuando un bebé se siente mal, lo único que quiere es ser tranquilizado poniendo algo en su boca: un tetero o el seno materno. Pero la succión puede agravar el dolor de las encías del bebé. Por eso, durante la dentición los bebés suelen rehusarse a alimentarse, y se ponen de peor humor cuando, además del dolor en la boca, no pueden saciar su hambre. Los bebés que reciben alimentos sólidos también se rehúsan a comer durante la dentición. En caso de que la evasión de las comidas sea severa, consulte con un pediatra.
  8. Diarrea: hay un debate entre los médicos al respecto, pero algunos padres y madres juran que durante la dentición sus bebés presentan movimientos intestinales en exceso (quizás debido a toda la saliva que tragan). Asegúrese de consultar con el pediatra si su bebé sufre más de dos episodios de diarrea.
  9. Fiebre ligera: los médicos no relacionan la dentición con la fiebre porque los primeros dientes salen aproximadamente en la misma época en que los bebés pierden inmunidad y se hacen más susceptibles a infecciones y bacterias. Pero, como la inflamación de cualquier área del cuerpo, la inflamación de las encías puede producir una fiebre ligera (no más de 38,5º C, medidos rectalmente). Trátela como cualquier otra fiebre ligera; llame al médico si dura más de 2 días.
  10. Desvelos: el hada de los dientes no sólo trabaja de día. Durante la dentición, la incomodidad puede interrumpir el sueño normal del bebé (si es que alguna vez tuvo un sueño estable de toda la noche). Antes de acudir al bebé, vea si él es capaz de volver a dormir por sí solo; si no lo logra, cálmelo cargándolo o cantándole pero no lo alimente en esos momentos (después de la dentición ya habrá mucho tiempo para desvelarse alimentándolo a media noche otra vez).
  11. Hematomas en las encías: la dentición puede causar un sangrado en las encías que se ve como un bulto azulado. No hay que preocuparse, sana rápidamente con la ayuda de una compresa fría.
  12. Halarse las orejas o frotarse las mejillas: durante la dentición algunos bebés se ven furiosos jalándose las orejas o frotándose las mejillas y el mentón. ¿Por qué? Las encías, las orejas y las mejillas comparten nervios, por lo que un dolor en las encías (especialmente cuando salen los molares) se siente en esas otras dos áreas. Pero los bebés suelen hacer lo mismo cuando sufren infecciones de oído, así que consulte al pediatra si sospecha que lo que aqueja al bebé no es sólo la dentición normal.

Por Guadalupe De La Cruz

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